Parte del Programa de Iniciativas Culturales Juveniles (ICJ)

lunes, 16 de abril de 2018

Análisis del poema “Geometría del amor” de Fiorella Gutiérrez


Poema:

Me haces girar a 360 grados enredada en el baricentro de tu corazón
tus ojos marcan las secantes de mi circunferencia angelical.

Nuestras vidas equiláteras forman un polígono infinito
llenas de lados sublimes que jamás terminan.

Cuándo estamos juntos sobrepasamos los 90 grados de cualquier triángulo
ambos formamos paralepípedos exactos del amor más puro.

Basta que una de tus tangentes roce uno de mis ángulos
para construir el prisma más alto que siguen nuestros cuerpos.

Las circunferencias de nuestros corazones proyectan el mismo radio
alcanzando el ortocentro de nuestras almas.

La hipotenusa que proyectan nuestros labios nos sirven de base
para formar todas las figuras geométricas de nuestros besos.

Somos un trapecio isósceles de mágica fantasía
el cuadrado perfecto de amor.

Vamos a enredarnos en nuestras relaciones métricas y así
crear el mejor teorema del amor.




Por Rafael Félix Mora Ramirez


Análisis:

Hay algo en el amor que nos cambia por entero. Nos domina. Nos aliena y nosotros lo buscamos. Este lado sagrado de nuestras mentes se retiene en la mirada de los enamorados. Es tanto el influjo posesivo del enamoramiento que nos traslada al platónico mundo ideal de las Formas Eternas.

Todo se comparte. Ese que amamos es nuestro mejor secreto. Aunque todos nos vean. Nadie sabe lo que hablamos y vivimos. Nadie. Y mientras nos queremos el diálogo sigue y sigue. Incluso sin vernos, podemos seguir conversando y fingimos felices que nos entendemos. Pero de eso ya no hablamos. Está supuesto.

No entendemos cómo pero consumamos el deseo. Ese juego de miradas que comenzó como débil curiosidad nos traslada a la habitación. Cerramos la puerta. Te quitas, te quito y nos quedamos sin piel. Solo estamos gozando. Doblándonos para sentir más placer. Chocándonos en aparentes y escasas formaciones concretas y prácticas.

¿Qué hacemos? Solo roces y nada más. Con solo tocarnos algo chispeante se desprende. Orgásmico. Y el esfuerzo no es vano: busca poder y unidad. Somos un pacto viviente de lujuria privada y exclusiva. A nadie se la viviremos más que a nuestra propia soledad convertida en dos experiencias.

Pero no todo es carne. Hay complicidad y palabra. Sabemos que nos queremos. Aunque se justifique con olores, con sabores, con texturas y quebradas. Sabemos que algo nos une. Y con eso, nos hundimos espiritualmente. De ese modo resolvemos demostrar que Dios existe: nos amamos.

Cada saludo y despedida es, en verdad, un pretexto para sentir la piel más sensible de tu rostro. Hay amor en ese gesto. En tocar tu mano. En besar tu cuello. Y en no pedir permiso para que mi nariz acaricie la tuya. Pocas son las flores que merezcan tal exceso.

En lo único que podemos ser culpables en creernos superiores al resto. Aunque nadie nos juzgará ni castigará por ello. Todos han pasado por eso. Uno se cree más fuerte por encontrar a su compañero de emociones. Y, tal vez, sabe que miente, pero quiere creer que será lo mejor y para siempre.

Se demuestra con lo anterior que encontré un pretexto para buscarle sentido a todo. Yo daré mi vida para que tú des la tuya. Ambos constantemente nos volvemos Pitágoras y hacemos que la vida sea para nosotros un pequeño cosmos dentro del inmenso caos.

Rafael Félix Mora Ramírez es un filósofo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Actualmente, cuenta con el título de Licenciado por haber sustentado la tesis: “Análisis lógico de la paradoja de Epiménides”. También, tiene el grado de Magíster por haber defendido la tesis: “La Evolución de la paradoja de las clases propuesta por Bertrand Russell”. Ha llevado diversos cursos, seminarios y talleres sobre informática, robótica, idiomas y didáctica de la filosofía. Ha participado como ponente en dos congresos nacionales de filosofía del 2007 (Arequipa, UNSA) y del 2013 (Lima, UNMSM). Es colaborador de los libros: “Elementos de lógica” e “Introducción a la Filosofía” de Óscar García. Ha sido invitado a formar parte del comité editorial de la Revista Analítica publicada anualmente por el CESFIA. Forma parte del grupo de estudio: “Sentido y Referencia” y del Círculo de Debate San Marcos. Tiene estudios del idioma inglés en un nivel avanzado y está cursando estudios doctorales de posgrado en filosofía con mención en epistemología. Finalmente, ha trabajado como docente de los cursos de lógica y filosofía en las universidades Juan Pablo II, Sedes Sapientiae y la Nacional Mayor de San Marcos.







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